(2) el Gallito de las Rocas Guayanés (Rupícola rupicola). Ambos viven en áreas montañosas del norte de Sudamérica.
Es un ave mediana de unos 32 cm. de largo. El macho es de un hermoso color rojo-anaranjado intenso, con ojos anaranjados, pico y patas amarillo-anaranjadas, una cresta erecta de plumas sobre el pico y la frente, alas y cola negros, y algunas plumas de color gris perla en las alas. La hembra es de color marrón rojizo oscuro en su totalidad y con la cresta más pequeña.
Los Gallitos de Las Rocas generalmente viven cerca de arroyos y con paredes rocosas o acantilados. Es un ave por lo general silenciosa, que sólo emite sonidos cuando está en celo (una especie de gruñidos) o cuando se espanta o está alejado de su territorio (un sonido como "uankk").
Es una especie polígama y gregaria, que durante la época de reproducción pasa la mayor parte del día entre los árboles, donde los machos realizan danzas con una serie de piruetas para atraer a las hembras. Cuando una hembra ha sido atraída por uno de los machos se acerca para la cópula. Estas danzas nupciales son todo un espectáculo, porque se puede ver a un grupo de varios machos realizando la danza y a las hembras posadas en las ramas contemplándolos.
Son casi exclusivamente frugívoros, excepto los pichones, que son alimentados con insectos durante las primeras semanas.
En el Perú se lo encuentra en varias áreas protegidas como parques nacionales (Río Abiseo, San Martín; Yanachaga - Chemillén, Pasco; Tingo María, Huánuco; y Manu, Cusco - Madre de Dios). También se le encuentra en vanos bosques de protección (Alto Mayo, San Martín; San Matías - San Carlos, Pasco; y Pui-Pui, Junín). |