La Empresa FAQ Mapa Web Contáctenos Intranet
Inicio > Naturaleza > Amazonía >
Amazonía
Parques Nacionales
Reservas Nacionales
Bosques
Ríos
Santuarios Nacionales
Santuarios Históricos
Zonas Reservadas
Andes
Costa
 
 
El Perú se caracteriza por sus tres regiones naturales, las cuales poseen una gran variedad de hermosos parajes y biodiversidad endémica, considerado para muchos turistas un paraiso a explorar.
 
 
Santuarios Históricos / Santuarios Históricos / Machu Picchu
 
Santuario Histórico de Machu Picchu

El Santuario Histórico de Machu Picchu se estableció el 8 de enero de 1981, mediante Decreto Supremo Nº 001-81-AA. Fue reconocido por la UNESCO en 1983 Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad, Sólo dos áreas en las Américas ostentan esta distinción. El Santuario Histórico de Machu Picchu  comprende una extensión poco más de 35.000 hectáreas y se ubica en el departamento de Cusco, provincia de Urubamba, distrito de Machu Picchu en la vertiente oriental de los Andes y a ambas márgenes del río Urubamba.

Entre los objetivos para la conservación de este hermoso Santuario histórico se encuentran dos principales:
 
     
Proteger la ciudadela incaica de Machu Picchu (en el lenguaje quechua montaña vieja), un conjunto de grupos arqueológicos enlazados por el Cápac Ñam y otros testimonios de la arqueología y la cultura andina.
Conservar el espectacular entorno paisajista, hábitat natural de importantes especies de flora y fauna que se hallan en situación vulnerable o en peligro de extinción.

La zona en la que se encuentra la ciudadela de Machu Picchu es una de las joyas arquitectónicas más importantes del mundo considerada una de las nuevas maravillas del mundo moderno y el icono turístico de América del Sur. Dentro de este santuario también se encuentran un aproximado de 34 grupos arqueológicos y el famoso camino de los incas.

El ecosistema que los científicos han registrado en el Santuario Nacional presenta hasta diez zonas de vida y dos ecorregiones bien diferenciadas, siendo las más relevantes desde el punto de vista ecológico los pajonales altoandinos, los bosques enanos de altura y la selva alta o yunga, representada por los bosques de neblina y la ceja de montaña. Esta enorme variedad de pisos ecológicos o hábitat permite, a su vez, la existencia de una asombrosa variedad de especies de flora y fauna silvestre, adaptadas a la perfección a las condiciones específicas de su entorno. Esta es la principal razón por la cual el Santuario de Machu Picchu es rico en especies exóticas y endémicas, entre ellas podemos apreciar la flora de la zona como  los viejos árboles como aliso (Alnus jorullensis), el pisonay (Erythrina falcata), el nogal (Junglans neotropica), el intimpa (Podocarpus glomeratus), el quishuar (Buddleja incana), el queñual (Polylepis racemosa), el cedro (Cedrela sp.) y muchos otros que cubren las quebradas y orillas boscosas. También se pueden apreciar las orquídeas (30 géneros y más de 190 especies), al igual que las palmeras y los helechos.

La fauna presenta características muy especiales según las diversas zonas de vida; entre las aves se encuentran el cóndor,especies de picaflores, gallito de las rocas o tunki (Rupicola peruviana),  también mamíferos como la tanka taruca (Mazama chunyi), el puma (Puma concolor), el tigrillo (Leopardus pardalis) y algunas especies de monos de los géneros: Cebus, Saimiri, Aotus y Lagothrix, este último en peligro de extinción. Entre los ofidios tenemos una boa (Bothrops andianus) y víboras del género Bothrops. También otras especies como el oso de anteojos (Tremarctos ornatus), la nutria (Lontra longicaudis) y el gato montés (Oncifelis colocolo).

Desde el punto de vista ambiental, el principal valor del Santuario reside en el rol que juegan los densos bosques de sus montañas para el mantenimiento del equilibrio hídrico de la región, captando el agua de las lluvias y conduciéndola, sin causar erosión, hasta el curso del Urubamba. Si estos bosques desaparecieran, se perderían con ellos numerosas especies de flora y fauna únicas y casi desconocidas para la ciencia; pero sobre todo se iniciaría en el área un irreversible proceso de deterioro ambiental que traería consigo consecuencias devastadoras para el hombre, como la destrucción de las vías de comunicación, la desaparición de zonas de cultivo, inundaciones y deslizamientos de tierra.

En la actualidad, la principal amenaza contra el Santuario, además de crecimiento desproporcionado del turismo, son los incendios forestales. Iniciados por agricultores residentes en las zonas altoandinas colindantes con esta área protegida, los fuegos estacionales, dirigidos a renovar los pastos naturales, se vuelven incontrolables e ingresan, ayudados por el viento y la fragilidad de la vegetación, ladera abajo hacia el corazón de los bosques de neblina. A menudo, el fuego arrasa con todo a su paso, destruyendo enormes extensiones de selva virgen, hasta que el efecto de las lluvias aplaca la furia de las llamas. En años recientes, la magnitud de estos incendios ha sido tal que su efecto devastador llegó incluso a trasponer los límites de la ciudadela inca de Machu Picchu.

Afortunadamente, la administración del Santuario, en coordinación con los diferentes sectores involucrados en su conservación, y con el apoyo de la cooperación internacional, viene trabajando en el desarrollo de un plan de uso múltiple de recursos, capacitando a los agricultores acerca de los peligros de la quema anual de pastos y ofreciendo alternativas de aprovechamiento no destructivo de los recursos del área a los pobladores que dependen de ella.
 
Santuarios Históricos
Machu Picchu
 
Inicio La Empresa Ayuda Mapa Web Contáctenos Intranet